HISTORIA DE VILLARROBLEDO

HISTORIA DE VILLARROBLEDO.  “Del  ayer  al  presente”.

 

El actual emplazamiento de la ciudad data de 1292 según diversas fuentes. Sin embargo, dentro del amplio término municipal, existen vestigios de casi todas las culturas históricas que han poblado la Península Ibérica, atestiguado por  poblamientos, más o menos estables e importantes, que  abarcan  desde el Paleolítico Inferior ,Paleolítico medio, Edad del  Bronce, pueblos prerromanos ,época  romana, visigótica hasta   la  etapa  hispanomusulmana, cuando  la zona quedó casi desértica ante  las  continuas  razzias  entre  cristianos  y musulmanes; concluyendo  la reconquista definitiva  en 1213 con la caída de Alcaraz del lado castellano a manos de Alfonso VIII.

Villarrobledo antes de su fundación perteneció administrativamente a la poderosa Villa de Alcaraz bajo la denominación de Villarejo de San Nicolás. Hacia 1292 por una serie de conflictos con la vecina localidad de Socuéllamos (Villarejo de San Bartolomé entonces), Juan Martínez de la Plaza y siete familias deciden marcharse del Villarejo y se instalan en un espeso robledal dando lugar a un nuevo núcleo de población que se denominó Robledillo.

En 1407 Juan II concede los privilegios de villa  al Robledillo, poco después este mismo rey cede la Villa a don Rodrigo Manrique,  padre  del conocido   Jorge   Manrique, quien la vendería a don Juan Pacheco, marqués de Villena.  que convierte nuevamente a la villa en aldea, esta vez de Belmonte.

Durante las turbulencias de la Guerra de Sucesión por la Corona de Castilla, los vecinos de Villarrobledo prestan su apoyo a los Reyes Católicos, que en agradecimiento, conceden en 1476, el privilegio de Villa a este lugar, que pasaría a llamarse Villa-Robledo de la Vega, denominación que subsistirá hasta el siglo XVIII.

Este espaldarazo recibido por los Reyes supuso  un desarrollo y un despegue demográfico, cultural y económico sin precedentes en su historia, lo  que  se  reflejará  en  la  construcción  de  importante  edificaciones como la  parroquia de San Blás , en  la  que  conviven tres estilos arquitectónicos, el primer tramo es Gótico Flamígero y corresponde la puerta de la fachada Oriental , las fachadas Norte y Sur destacan por sus portadas Renacentistas de estilo Vandelvira, la primera está sin concluir, la segunda, destaca por su composición ,trazado y ejecución.

El Retablo de la Capilla Mayor es obra de Marcos Evangelio, de estilo Barroco Churrigueresco, fue construida en el siglo XVIII gracias a las donaciones que hizo el Virrey Morcillo.

 

En 1599 se remodela el primitivo edificio del ayuntamiento,  que  según  la  tradición  perteneció  al  Marqués  de  Villena ,con obras en el interior y añadiendo la hermosa arcada renacentista a dos plantas y siendo grabados los escudos en piedra de la Villa en su fachada. En la Torre del Reloj ,situada a la derecha, aparece el escudo de los Austrias.

Durante el siglo XVI y XVII de los campos de Villarrobledo se obtenían grandes cosechas de trigo, cebada y otros granos. En esta época comienza el cultivo de la viña. Había grandes extensiones de olivo y azafranales y  el ganado era de suma importancia.

A partir del siglo XVI y coincidiendo con el auge de las Ordenes Monacales se erigieron varios Conventos : el de San Bernardo , en  cuyo  interior hay un bonito Claustro y una Iglesia donde se venera al Cristo de Medinaceli, el de Las Claras  y el Convento de las Carmelitas, actualmente  desaparecido.

De esta época   asimismo, son la mayoría de las casas señoriales que se conservan.

Hecho reseñable es el nacimiento de Diego Morcillo Rubio de Auñón, en 1642, personaje  ilustre de la Villa. Este religioso trinitario fue Obispo de la Paz, Arzobispo de La Plata (Charcas) y de Lima y, en dos ocasiones, Virrey del Perú.

Durante este siglo, como  en  el  resto  de  la  Corona, Villarrobledo atravesó una grave crisis con duras situaciones de escasez y miseria; no  obstante,  los servicios que prestó siempre Villarrobledo a la Corona le sirvieron para alcanzar los títulos de “Muy Noble y Leal Villa”.

Entorno a 1750, existen referencias a que la industria tinajera comienza a tener cierto grado de desarrollo, fabricándose tinajas de 10 a 11 arrobas de cabida.

En 1751 se registra la fecha de construcción del primer molino de viento.

El siglo XVIII es  el   de las fundaciones de cofradías y hermandades, y el  de la proclamación solemne de la Virgen de la Caridad, como patrona de la Villa por junta general de vecinos, celebrada en la Plaza pública, en 1773. En 1788 se construye la Tercia, llamada pósito, para depositar los diezmos de la iglesia. De ellos también salían las reales tercias. Este edificio constituye la base de lo que hoy es el Círculo Mercantil.

Ya  en  el  s.XIX,  la  ciudad  es  escenario   de   nuevos  episodios  de  la  historia  de  España  , como  la  Guerra  de  la  Independencia  y  la  primera  Guerra carlista.

En la   Guerra de la Independencia ,  la  ciudad   que  había  jurado   lealtad  a  Fernando VII  ,será  tomada  por  las  tropas  francesas  en 1810 ,pero  en  1812 una acción bélica, dentro de la villa, entre tropas francesas y las tropas  de Valdepeñas  concluye  con  una  derrota  francesa.  . Ese mismo año, José I Bonaparte en la huida de toda su Corte hacia Valencia, visita  la  villa.

En  1836 ,  en  plena  guerra  carlista,  en   Villarrobledo se  libra    una transcendental y decisiva  batalla , en  torno  a la  ermita  de  San  Cristóbal , en la  que   las tropas isabelinas    derrotaron a los  generales   carlistas , Cabrera y Gómez.

Y  como  no   podía  ser  de  otra  manera,  en  épocas  más  recientes  de nuestra  historia  , Villarrobledo   vivirá    en  primera  persona el   devenir  histórico  del   s.XX,  español  y  sus  distintas  etapas. Inaugura     el  siglo  con  la   obtención   el título de Ciudad en el año 1929 por  parte  del  Rey Alfonso XIII y  participa   activamente  en  otras  etapas  más  trágicas  y  conflictivas  como  la  II  República   y la  Guerra  civil o  el  Franquismo y  la  Transición democrática   , etapas  todas  ellas que  nos  llevan  a  la  ciudad    y  al   tiempo  en  el    que  hoy  vivimos.

 

Ana Garzón Rus

Departamento Socio-lingüístico

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